Cómo cuidar un reloj automático
Un reloj automático bien cuidado puede durar generaciones. Estos son los hábitos que marcan la diferencia.
Entiende la reserva de marcha
El reloj automático se da cuerda con el movimiento de tu muñeca. Si lo llevas a diario, se mantiene en hora. Si lo dejas parado, agota su reserva de marcha (normalmente entre 38 y 70 horas según el calibre) y se detiene; no le pasa nada, solo hay que volver a ponerlo en hora y darle cuerda.
Dale cuerda correctamente
Si ha estado parado, dale cuerda manual con la corona unas 20-30 vueltas antes de ponértelo. Hazlo con el reloj fuera de la muñeca, para no forzar la corona en ángulo.
Cuida la corona y la estanqueidad
Asegúrate de que la corona queda siempre bien cerrada (enroscada, en los modelos que lo son). La estanqueidad depende de juntas que envejecen: aunque el reloj indique resistencia al agua, conviene revisarla cada cierto tiempo, sobre todo antes de exponerlo al agua.
Evita el magnetismo
Los campos magnéticos (altavoces, imanes, algunos dispositivos) pueden alterar la precisión. Si tu reloj empieza a adelantar mucho de repente, puede estar magnetizado; se soluciona con un desmagnetizado en el taller.
Protégelo de golpes y temperaturas
Evita golpes secos y cambios bruscos de temperatura. Quítatelo para deportes de impacto. Y guárdalo en un lugar seco, lejos de fuentes de calor.
Hazle revisiones
Como cualquier mecánica de precisión, un reloj automático necesita mantenimiento periódico: una revisión completa (limpieza, lubricación, juntas) cada varios años mantiene su precisión y previene desgastes caros. Nuestro servicios/servicio-tecnico/">servicio técnico se encarga de ello con el cuidado que tu pieza merece.
Preguntas frecuentes
¿Es malo que el reloj se pare?
No. Solo hay que darle cuerda y ponerlo en hora; no daña el movimiento.
¿Cada cuánto hay que revisar un automático?
Orientativamente cada varios años, según el reloj y el uso. Ante cualquier anomalía, mejor revisarlo.
